El día que los hipócritas y las hipócritas digan a los creyentes: “¡Aguarden, para que nos podamos iluminar con su luz!”, se les dirá: “¡Apártense y busquen su propia luz!” Entonces se levantará un muro entre ellos que tendrá una puerta. Dentro estará la misericordia de Dios y, por fuera, Su castigo.